jueves, 25 de marzo de 2021

CARTAS QUE SIEMPRE ESPERÉ / MARIA DE LA PAU JANER

 


Sinopsis:

«Hay un lugar donde las cartas van a morir. Hay quien espera una carta toda la vida.» Así comienza esta novela marcada por el azar, la espera y los secretos. Cada mañana, Miguel, el cartero de un pequeño pueblo, pasa por delante de la ventana de Ricarda. Ella espera desde hace años una carta, pero cuando ésta finalmente llega, ya es demasiado tarde. Luis, su hijo, queda marcado por la imagen de una madre melancólica, siempre esperando noticias, y comienza a trabajar en el Departamento de Cartas Muertas, el lugar de las misivas que nunca llegaron a su destino. Allí encuentra las cartas perdidas de «Paula», que lo atraen de forma inexplicable. Cartas que siempre esperé es una novela cautivadora y hermosa que gira en torno a unos personajes que buscan resolver los enigmas de su vida, para así cerrar el pasado y poder vivir el presente.




La opinión de Mari Mari.

En un principio me gusto la narración, me resultó absorbente e interesante, con un enigma prometedor. Una historia coral, que poco a poco va abriendo el abanico de historias paralelas a las principales, y sus diversos personajes.

Me da mucha rabia no saber, en esta clase de historias en las que te tienes que situar bien, en la época en la que se basan los hechos. Lo puedes intuir, claro está, pero no saberlo a ciencia cierta, fastidia.

Pero de pronto, todo lo que venía siendo interesante da un vuelco en la que se vuelve monótono y soporífero. El momento en cuestión es el que debería ser el punto álgido, el que te deje impactada, porque, a ver, tanto esperar que decía la tan ansiada carta, tanto mirar al balcón, te esperas algo impactante de verdad. Y vaya que lo ha sido, pero no impactante en el sentido esperado, más bien todo lo contrario.

Me ha dado tanta rabia, me he quedado como Miguel (el cartero) que queda decepcionado hasta decir basta, pues yo igual.

Me ha dado tal mala leche, que he estado a un tres y no res de abandonarlo, porque digo yo, que cualquier persona con sangre en las venas no queda pasivamente a la espera de la confirmación de una tragedia, o una alegría, o lo que sea que se espere durante años, mirando hacia un balcón, esperando, esperando, esperando.

Ni Marco, un niño, se quedó de brazos cruzados esperando a su mama… ¡que va! el crio coge al mono Amelio, y ale, carretera y manta, a buscar a su progenitora, que por cierto era escurridiza como una anguila esta mujer.

A lo que iba que me voy por los cerros de Úbeda ¿Qué clase de mujer hace semejante hazaña? Porque eso es toda una hazaña, y si hubiese sido una persona mayor, o enferma, aun lo entiendes, pero una mujer joven con todo lo que, al parecer, había sido… ¿se queda sentada, detrás de un visillo, esperando, en la más desesperante apatía? Nah, que me la representaba yo como al Jose Mota, en vez de la mujer joven y bella que es, pero es que ¡redeu!

Creo que ha querido ser original de lo que se espera de la carta y… no le ha salido bien, estoy segura que sabía lo que todos esperábamos de ella, lo mismo que el cartero jajajajja y nos ha dado esquinazo, pero todo no pasa por un asunto de amores, hay más vida, joder, y en todo caso, creo, que hubiese sido preferible.

Creo que el drama es más drama porque el drama con el que vivió la madre, el hijo, luego, no duda en coger el testigo y autoflagelarse por la futura falta de uno de los tantos sentidos de los que disfruta una persona.

Realmente me ha parecido un personaje como protagonista principal un tanto patético.

Las historias principales son la de Luis, el hijo de la mujer del visillo, y la de Paula, hija de un pintor famoso y muy reconocido. Dos historias que tienen que converger, eso lo sabes desde un principio donde lo deja caer así, como quien no quiere la cosa; pero sucederá a su debido tiempo, porque antes se nos contará obra y gracia de su vida, y la historia familiar de ambos.

Conoceremos a una Paula con una devoción delirante por su padre, un amor posesivo y hasta destructivo, una lealtad mal comprendida que no entiende de realidades, que se deja engañar una y otra vez por espejismos pasajeros de un hombre que fue un modelo a seguir para ella, un gran y reconocido pintor, que no harán si no desesperarla, y la consumirá hasta el límite.

Comprenderemos sus decisiones, alguna secundaremos, otras te quedaras con sensaciones contra opuestas, de las de sí pero no, y no pero sí. Y te es imposible posicionarte debidamente en un puesto u otro.

La historia está muy bien narrada, muy bien escrita, elegantemente escrita me atrevo a decir; es evocadora, triste, de la que no te puedes desprender la sensación de tragedia que te acompaña en la lectura. La estructura no la he visto tan clara, los tiempos no me cuadran en algunos momentos, pasa todo muy rápido, la niña crece como un cohete de rápido, y en otros momentos pareciera que pasaba mucho tiempo y no eran más que unas pocas semanas. Para colmo, no he logrado conectar con los personajes, con ninguno, y eso que hay unos cuantos.

Unos por una cosa, otras por otras, la cuestión es que no he logrado la empatía que hace que disfrute de una lectura. Y si, a mí me hace falta cierta conexión, que le voy a hacer…

He tenido momentos que pensaba si no abandonaría la lectura, porque ha habido secuencias que sobraban, también divaga mucho, y eso al final ha conseguido que se hayan hecho largas y tediosas, aunque luego ha estado compensado con giros argumentales realmente sorprendentes que hacían que resucitaran las ganas de seguir leyendo a ver que deparaban los acontecimientos. Menos mal.

En definitiva y, para ir acabando, me ha gustado.

¿Le hubiese quitado páginas? Pues sí, para que vamos a engañarnos, pero quitando esos tramos, ha sido una lectura amena, que he disfrutado de bien escrita que esta, aunque le haya faltado algo impactante de verdad para el asunto de la carta; yo con eso no me reconcilio, se siente, pero me he sentido estafada, como el cartero. Mira, al final sí que hay alguien con quien he, si no conectado, coincidido. Algo es algo, dijo un calvo cuando se encontró un peine sin púas.

sábado, 20 de marzo de 2021

ENTRE VIÑEDOS / KRISTAN HIGGINS




BLUE HERON 01

Faith Holland tuvo que marcharse de Maningsport, su hogar, después de que, delante de todo el mundo, su prometido la dejara plantada al pie del altar. Pero años después, con más edad y también más experiencia, cree que ha llegado el momento de regresar, y más después de que su hermana la inste a hacerlo para que su padre no caiga en manos de una cazafortunas añosa que se viste como una fulana.
De vuelta entrará de nuevo en la vida de la empresa de su familia, Viñedos Blue Heron, que su hermana Honor dirige con mano firme. Tendrá que enfrentarse a dramas familiares varios y, sobre todo, reconciliarse con su pasado y, de paso… Por qué no, también tomarse un buen tinto.
Igual que Levi Cooper, el jefe de la policía local —y el mejor amigo de su ex novio—. Ese desgraciado, con sus ojos de color verde intenso, de quien no sabe mucho salvo que fue el responsable de que su boda acabara en un fiasco. Y eso no ha podido olvidarlo. Para colmo, el dichoso jefe de policía parece estar en todas partes… para fastidiar… ¿O tal vez no?



La opinión de Mari Mari.

Este libro llevaba en espera el suficiente tiempo como para criar malvas, la verdad y, para ser sincera, es que me hubiese olvidado de él si no fuera por que, de casualidad, di con una reseña, que leí, y que me encantó.
Cuando acabe la serie que tenía entre manos, y sin saber qué leer, cosa que no entiendo por los libros que tengo en cola, en físico y el digital , pero... es que a veces no se te adapta ninguno al ánimo, o yo que sé, que simplemente la narración no es la que te atrapa en esos momentos, vete a saber porque ¿no os pasa? A mi seguido .

En fin, al lío.
Me ha sorprendido , me ha encantado y me ha enamorado .
Es una historia en la que la familia es el pilar de cada uno de sus miembros, una familia peculiar donde las haya, en la que hay un poco de todo, que están como una cabra, y que no tienen pelos en la lengua, es un hecho pero también lo es, que hacen una piña ante cualquier eventualidad.
Han habido escenas con el patriarca que me he reído.... Y los abuelos ¡vaya par!

La amistad es a prueba de bombas.

Y las segundas oportunidades eran las primeras opciones, la que debería haber sido desde un principio, y el destino quiso jugar con ella hasta el límite.

Nadie debería esconderse de ser quien es, y mucho menos mentir, porque dañas a las personas que amas, y te aman.

Está narrada en tercera persona, y es como si nos lo contará todo un vecino del pueblo, o un amigo.

La pareja protagonista me ha parecido perfecta, nos han dado momentos ácidos, divertidos, con geniales duelos verbales, y con dosis de tensión sexual.
Pero aquí, la diferencia entre las muchas novelas románticas; no ha habido una sola escena sexual descrita al detalle pornográfico que estamos ya tan acostumbrad@s, y tanto nos gusta muchas veces, y que en tan pocas "no hace falta" . 

Y es que cuando hay un buen argumento, y una bonita y delicada historia no hace falta ese condimento que en otras tantas es indispensable. Eso no quiere decir que sea una novela chapada a la antigua, de esas de las que también disfrutamos otras tantísimas veces y que son de primer nivel en la literatura, hay escenas muy románticas y sensuales, diálogos actuales y pícaros, pero no hace falta escenas de sexo primorosamente detalladas, ni súper hombres siempre con la picha brava a punto para sesiones de sexo maratonianas, que yo las catalogaría como escenas porno de ciencia ficción.

Este es el primer libro de una serie, que no se si seguiré o qué, pero desde luego leeré más de esta autora, merece la pena.